Ven a tocar mi puerta, pintor de paradisíacos lugares, ven que quiero ofrecerte mi alma en donación. Quizá no te atrevas a dejar tus huellas sobre este ofrecido lienzo hasta que te diga que es por amor que la ofrendo. Quizá recién ahí te decidas a hacer un paisaje inmortal que me permita llevarte por dentro.
Cuando empieces, asegúrate que la luna nos acompañe en silencio y deje que escojas la penumbra y el resplandor del momento. Cuando empieces yo seré solo un bosquejo de tu corazón y tu reino empero cuando termines, dejarás un tatuaje en mí que me permitirá recordarte y más que eso. Oh querido mío, ojalá sepas dibujar el camino de regreso y aún la luna nos alumbre desde lejos.
sábado, 8 de marzo de 2014
sábado, 15 de febrero de 2014
El brillo de las estrellas
Sabés que las estrellas nos juntaron haciendo un diagrama de esos que solo entienden seres de dimensiones paralelas, y nos regalaron un poco de su brillo para que nuestras miradas se posaran, las unas sobre las otras, como adormeciendo el universo en una única y repetitiva canción.
Yo, la verdad, no sé articular palabras sin tartamudear el corazón, y es cuando te veo que las rosas sobre mi cómoda me hacen recobrar la razón, y claramente mis sentidos se dirigen hacia ti, lentamente como si el viaje fuese tan placentero que les diese lo mismo el partir que el llegar. Y es ahí, cuando el sol empieza a esparcirse sobre el horizonte, y me tienta escucharte a lo lejos para sentirte cerca y las palabras se pierden en ese arrullo, acurrucadas, como contándose la acepción de su existencia.
Yo, la verdad, no sé articular palabras sin tartamudear el corazón, y es cuando te veo que las rosas sobre mi cómoda me hacen recobrar la razón, y claramente mis sentidos se dirigen hacia ti, lentamente como si el viaje fuese tan placentero que les diese lo mismo el partir que el llegar. Y es ahí, cuando el sol empieza a esparcirse sobre el horizonte, y me tienta escucharte a lo lejos para sentirte cerca y las palabras se pierden en ese arrullo, acurrucadas, como contándose la acepción de su existencia.
sábado, 11 de enero de 2014
La apuesta
Verás a mi lado rastros de un pasado que murió fragmentado, y en cada resto de su paso la apuesta de un futuro anhelado aparecerá triunfante con cierto matiz sagrado. Así, no concerás de mi mano la estratagema del próximo bocado, serán los astros los que te muestren el camino que da al próximo condado.
Yo, en realidad, tengo poco que decir cuando se juega el destino sin lugar a rescartar el as que bajo la manga escondes, porque apostar vida y mortaja le compete al universo y a un montón de situaciones. Hoy, de lejos tengo que decirte, que aquellos cometas apenas se fijan en tus retinas azules.
Yo, en realidad, tengo poco que decir cuando se juega el destino sin lugar a rescartar el as que bajo la manga escondes, porque apostar vida y mortaja le compete al universo y a un montón de situaciones. Hoy, de lejos tengo que decirte, que aquellos cometas apenas se fijan en tus retinas azules.
viernes, 3 de enero de 2014
Gira mundo...
Tentar construir jardines en el cielo,
es como robarle al sol un rayo de luz.
Empezar cada mañana con un misterio,
es como abrir la puerta del corazón.
Gritar cada día en silencio
es como dar sombra a un mundo sin color.
Soñar con un recuerdo,
es volar hasta el mismo rayo de luz.
Gira mundo, conmigo o sin mí.
Gira, sin que note dónde estés,
hasta que me vuelvas a encontrar
y todo suceda otra vez.
Frente al espejo del momento,
mis palabras hablarán de mí en soledad,
agregarán una imagen mía en secreto
al libro que acabas de empezar.
Y en un himno de vida y muerte,
los tuyos y los míos se reflejarán,
hasta grabarse en la eternidad,
esa que no conoce oscuridad.
Gira mundo, conmigo o sin mí.
Gira, sin que note dónde estés,
hasta que me vuelvas a encontrar
y todo suceda otra vez.
es como robarle al sol un rayo de luz.
Empezar cada mañana con un misterio,
es como abrir la puerta del corazón.
Gritar cada día en silencio
es como dar sombra a un mundo sin color.
Soñar con un recuerdo,
es volar hasta el mismo rayo de luz.
Gira mundo, conmigo o sin mí.
Gira, sin que note dónde estés,
hasta que me vuelvas a encontrar
y todo suceda otra vez.
Frente al espejo del momento,
mis palabras hablarán de mí en soledad,
agregarán una imagen mía en secreto
al libro que acabas de empezar.
Y en un himno de vida y muerte,
los tuyos y los míos se reflejarán,
hasta grabarse en la eternidad,
esa que no conoce oscuridad.
Gira mundo, conmigo o sin mí.
Gira, sin que note dónde estés,
hasta que me vuelvas a encontrar
y todo suceda otra vez.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Añoranzas
Llega al corazón un rubor que se muestra rutilante por las síncopas de
brazas ardientes que tanto añora el alma. Y en una sonata que guarda los
silencios para el final, voy comprendiendo la eternidad y lo que separa al ser
del agobiante sin sabor de la ignorancia. Del consuelo que da el intelecto
cuando el mundo se vuelve vacío, del candor que abriga el sentimiento cuando
las palabras nadan como un río, del cobijo que ofrece el alma cuando todos se
han ido.
Llega al corazón un bosquejo de
aquél ensueño que vive en mí cada vez que sonrío. Y vuelo lejos y cerca para no
olvidar el sentido que abraza el alma, cada vez que viaja mi ser al olvido.viernes, 6 de diciembre de 2013
La calle del farol
Después de hablar en el centro sobre el
magnetismo del cualquier ser viviente, recordé el farol coronado de la calle
hundida por el peso de los años. Y en segundos, se decoloraron las paredes, y
las tiendas cobraron beduino estilo, los carruajes ocuparon un lugar
posicionándose de la calle alrededor del real farol. De pronto, el olor fue de
regaliz, ranfañote y clavos de olor, y el color surgió de las parejas abrigadas
por el amor. De pronto, los mitos se ahuyentaron y el pasado se hizo presente;
y entre risas, noté que aquél farol de corona plateada aún conserva su reino en
una calle hundida para nuestras miradas, una calle que se transfigura en
nuestras mentes.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Paraísos perdidos
Con las dudas se pierden los paraísos, por el
temblor de unas manos desnudas, ansiosas e inseguras ante el miedo al vacío. En
una noche profunda nos resignamos a un lugar sin ventanas, sin un sol por la
mañana, sin sal que cosa las heridas de nuestra alma. Y propensos a la deriva,
viajamos aislados de la vida, con una incertidumbre cosechada entre espinas y
en carne viva. Soslayamos nuestra existencia condenándola al pan rancio del
día, haciéndola vulnerable a la desidia. Así, los paraísos escapan de nuestras
manos. Así, las dudas nos ahogan en un mar de soledad.
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