miércoles, 6 de marzo de 2013
El valor del cielo
Aun no he podido tocar mi alma, la siento invadir mi vida inundando mi paz y apostando por mi a cada momento. Pero no he podido materializarla, porque quiza asi seria como el corazon, tendria un inicio y un fin, y se volveria efimera, con un caracter humano, muy vulnerable. Aun no he podido tocar mi alma, la siento gobernar mi cuerpo, pero al mismo tiempo tan sublime e inalcanzable. Aun no he podido comprender su silencio. En un abrazo se comunica, pero su conversacion escapa a mi entendimiento. Son sus pulsaciones los latidos del divino corazon que rige mi vida. Es el halo que da sentido a mis mananas, a mis aciertos. Aun no he podido tocar mi alma, y no me duele, porque gracias a ella he comprendido el valor de la eternidad, del verdadero cielo.
jueves, 14 de febrero de 2013
La relatividad del amor
Hay quienes dicen que el amor es absoluto. Desde donde estés sientes lo mismo y sabes que es del mismo color que el de las azucenas, y es tierno y cálido, y que sabe a miel y que te hace estar en praderas y te arrastra como las olas del mar se llevan las huellas sobre la arena. Y seguramente adjudicarán también al amor los idealistas la facultad de ser etéreo, intocable, incontable, invisible, y quizá hasta dejarán dicho que se vuelve vida cuando nace en nuestro corazón. Pero qué sucede cuando tomamos conciencia de la relatividad del amor, el cual empieza en uno y temina en el otro, y que está enteramente sujeto a dos corazones ya no independientes, dos almas mutuamente referedidas entre sí. Una en un inicio el punto de partida y luego también el final.
A veces queremos aferrarnos a la idea de un amor incondicional, independiente, inmaterial y hasta absolutista, pero no nos damos cuenta que si el amor es lo más perfecto que tiene la humanidad es porque se refiere a un otro y depende de dos voluntades que se vuelven vida, de dos entes que van aprendiendo a caminar juntos para soñar con la idea de que ahora son el mismo ser y ya nada es relativo.
A veces queremos aferrarnos a la idea de un amor incondicional, independiente, inmaterial y hasta absolutista, pero no nos damos cuenta que si el amor es lo más perfecto que tiene la humanidad es porque se refiere a un otro y depende de dos voluntades que se vuelven vida, de dos entes que van aprendiendo a caminar juntos para soñar con la idea de que ahora son el mismo ser y ya nada es relativo.
viernes, 17 de agosto de 2012
La muerte
Mi voz se enreda entre unas cuantas pausas. El aire deja de
fluir. Se encienden las antorchas y la llamada apetece a aserrín. No aguardas
el canto triunfal. Esperas que se te deje morir. Y mi voz aprende a callar, tú
bien sabes qué decir.
jueves, 5 de julio de 2012
Humilde gota de rocío
Hoy haz de preguntarte en este paraíso dormido, qué queda al morir el día sobre los campos entumecidos por el frío, donde las ánimas reposan o transitan vacilantes de su esencia. Y seguramente haz de preguntarte qué caricias amables se ocultan cada mañana para la vid y el olivo, y cuántas hiedras sacrificadas van a descansar al olvido. Y entre la duda y la certeza, te preguntarás el por qué de su efímera existencia, y esa razón ensombrecida por las interrogantes de un corazón cautivo.
Pero sobretodo, haz de preguntarte, cómo la luz aún nos alcanza en el preludio de esta mañana, y cómo la vida recae en una humilde gota de rocío.
Pero sobretodo, haz de preguntarte, cómo la luz aún nos alcanza en el preludio de esta mañana, y cómo la vida recae en una humilde gota de rocío.
sábado, 18 de febrero de 2012
Un suspiro...
Hay un brote de pasión escondido entre mis labios y un suspiro. Ese que se desvanece en el aroma de un lirio conmovido, el que por un arrebato de locura anda perdido en un traje prolijo.
Hay un llamado secreto en esta predicción incierta, un anticipo a la travesía jamás contada, un acercamiento a la razón de una naturaleza apasionada.
Hay una travesura confesa entre el universo y una mente profesa.
Es la melodía de una lluvia de verano que suele morir entre mis manos.
Hay un llamado secreto en esta predicción incierta, un anticipo a la travesía jamás contada, un acercamiento a la razón de una naturaleza apasionada.
Hay una travesura confesa entre el universo y una mente profesa.
Es la melodía de una lluvia de verano que suele morir entre mis manos.
sábado, 28 de enero de 2012
Un momento honrado...
Vamos a bosquejar un paisaje primerizo, y lo arrullaremos con el roce del rocío sobre nuestras pestañas. Ayudaremos a que el sol esparza su mágico candor por el cielo, ese que te guarda en un cofre añorado en el corazón, y llamaremos a la brisa ante el clamor de las aves, esas que migran en silencio al alma cautiva. Y luego de un momento honrado, miraremos al horizonte para fijar nuestras vidas en aquella eternidad, y nuestros ojos aprenderán a cantar. Los llanos se sembrarán de trigo y ahora el oro florecerá por piedad. Al ocaso, abrigaremos las nubes hasta que lloren para nosotros, e hilvanaremos nuestros sueños, cansados, para que no se pierdan nunca más.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Heme aquí...
Heme aquí desarmando el cielo, desplazando nubes, pintando surcos sobre el azul intenso. Estoy donde se crean las sombras, donde se redime al viento, donde son miel las palabras de un amigo profético. Y sentada sobre una torre de cieno, voy destiñendo la vida, para que tú la vivas de nuevo. Voy dejándole al ocaso el sabor crujiente del misterio. Voy siguiendo aquel tinte violeta que colorea lo inmenso. Y en mi ingenua osadía, intento traducir el rumor de los cedros, ahorrar la algarabía de vencer al tiempo, entender que lo cierto muchas veces no es eterno, y confesar en vida que no hay secreto que valga para alcanzar este cielo.
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