sábado, 15 de septiembre de 2018

Del alma...

Una estadía en este mundo fabrica en el alma unos cuantos castillos como terrenos baldíos. Pero si recordamos siempre el significado de construcción nos daremos cuento que ambos se necesitan. Siempre hay una perspectiva interesante en este vivir para llenar el corazón de amor.

viernes, 1 de diciembre de 2017

No es necesario...

Para amar no es necesario entender todo lo que viene con la persona amada. A veces hay una dádiva de capricho, a veces un poco de magia. Lo único que realmente vale es la urna de cristal que está en el corazón de uno cuando miras a quien te deja vivir a su lado para alcanzar la verdadera felicidad. Aunque no sea fácil de entender, no es necesario racionalizar el sentimiento para robarle un suspiro al alma. Suspiro que te permitirá respirar para siempre. Para lograr descubrir la esencia de este hechizo de amor, lo único que se necesita es aceptar que el cariño no se va de uno cuando llega al otro sino que se enriquece hasta que al regresar te permita esbozar la sonrisa inmortal, la que te guarde en su corazón.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Hace tiempo...

Hace tiempo atrás las fogatas se encendían para llevar calor hacia nuestras manos y sabíamos que era efímero pero no lo mezquinábamos, solíamos compartirlo sin reparo.
Hace tiempo, se quería imitar el vuelo de un pájaro para sentir la brisa golpear a nuestro lado y observar el horizonte desde un lugar más elevado. Ahora, inundamos el cielo de sobras y para variar nos olvidamos de limpiarlo. Limpiar lo que era antes un lugar sagrado.
Hace tiempo, los continentes se encontraban separados y nos comunicábamos por pulsos y milagros; sin embargo ahora las conexiones no superan las distancias del alma y la fe que no comulga a diario.
Cuánto más hemos de recorrer en este camino olvidándonos de que el mundo era nuestro, nuestro, y ahora solo nos pertenece una imitación del ocaso sin color y con razón prestado.

martes, 5 de enero de 2016

Lo que nos cuenta el silencio

Cuando aprendemos a reír olvidamos callar, pero no dejamos de abrigar el silencio. Pues es el silencio el que antecede y precede toda melodía. Guardamos ese silencio en el corazón para valorar luego el ruido que emana de esa casual sonrisa. Si supiésemos que a ese vendaval de espontánea alegría le sigue la meditación de la mudez, nunca diríamos nada...por temor a caer en la inexistencia quizá, en el anonimato. Y sin embargo, estaríamos terminando en ello.
Lo irónico de la vida recae justamente en eso....una escena de risas y silencios.

miércoles, 27 de mayo de 2015

La consigna de amar


Todas las palabras se difuminan al cántico de la profecía, todos los relatos se pierden en la ironía, cada verso concae en la rima y en la armonía, mientras valga la pena esta vida. Realmente se estima el son de esa consigna que nos envuelve cada mañana como abrigo de nuestros días y suele guiarnos hacia la frontera de la sabiduría, enseñándonos por qué los te quiero hacen más bien que la rutina.
No hay modelo perfecto para entender tal dicha, depende no solo del que mira, sino del reflejo y la fotografía, esa del caminante por el sendero que se ilumina con el corazón sincero y en vigilia.
Hay refranes que hasta ahora no se terminan pero si anhelan parecerse a esta consigna de amar, ya las ideas no vagarán en un sin fin de posibilidades sino que serán la posibilidad misma.

jueves, 22 de enero de 2015

El discurso de un Te amo

Que incontables las horas que desfilan por mi vereda esta tarde de verano y que apenas las presiento pasar por el vibrar de aquellas ramas que se sostienen por el embrujo de tu encanto. Será preciso aprender a enumerar el bostezo del viento a cada tiempo que vamos conquistando el paso, y correr sin miedo por los verdes prados. Yo ahora corroboro el zig zag en mis latidos que se producen por tus abrazos. Y defiendo el vaivén del velero que inmortamente se expone a seguir navegando para bienestar de nuestro rumbo y por el discurso que se esboza a cada Te amo.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Cadencia de amor

Ay cadencia de amor,
cómo quisiera que no terminaras jamás,
y si por si acaso se durmiera el encanto,
siempre esperaría tu regreso al despertar.

Tal vez ahora no entiendas este silencio que se descubre,
pero te juro que es el desvelo de un corazón entregado,
entregado al intento de controlar el ritmo de amar,
que a veces no entiende el dónde, el cuándo y el tanto,
pero quiere ofrecerte una sonrisa casual.

Qué vanalidad el olvidar semejante oportunidad,
e imaginarnos sentados a ver el sol ocultar,
mientras las sombras hacen lo suyo
y quieren entretenernos con la penumbra que no les viene a mal

Ay cadencia de amor,
qué daría para que a ti llegara la verdad de mi palpitar,
y tuvieras entre las horas que corren sin parar,
un trozo de este cautivo y desvelado corazón.